Tipo de comida libanesa

La gastronomía libanesa se caracteriza por el empleo de abundantes ingredientes, destacando por la diversidad y perfecta combinación de verduras y frutas frescas, cuya base se centra en el uso de legumbres, cereales y algunas especias, pudiéndose realizar varias preparaciones con los mismos ingredientes.

Origen y tipo de la cocina libanesa

El consumo del aceite de oliva es frecuente, así como las mantequillas (Smen).

En cuanto al origen de la gastronomía libanesa podemos decir que es una combinación de platos y costumbres de ese territorio, una mezcla equilibrada de características culinarias mediterráneas y de la cocina india.

Una comida cotidiana o normal puede estar acompañada por aperitivos o Mezze, normalmente empanadillas de espinacas o fatayer, labneh y salsas. El plato principal de todo restaurante libanés en Barcelona suele estar compuesto de pescado o carne de cordero, con arroz y frutos secos.

El plato típico de la región es conocido como Kibbeh y su materia prima es la carne de cordero. Su presentación es una especie de albóndigas aderezadas con cebolla y piñones y suele acompañarse con trigo bulgur, un ingrediente muy popular en el Oriente Medio.

Este plato tiene tres modalidades de consumo según el gusto o preferencia del comensal, ya que puede ser crudo, frito u horneado.

El uso en la cocina árabe de ingredientes para la preparación de platos como el sésamo, quesos, pepinos, berenjenas, yogures, guisantes y nueces en sus variadas presentaciones tales como en pasta, semillas o aceite, es tradicional.

Se trata de una gastronomía diversa y rica en variedades, con características propias y adaptadas a las de los países más cercanos tales como la gastronomía árabe, turca y el toque francés, tomando lo mejor de cada una de ellas.

En cuanto a la variedad de los platos libaneses podemos citar unos cuantos, entre los cuales destacan:

Cacuna

Sencillo plato que no requiere de cubiertos por ir acompañado del pan árabe.

Tabule

Es una ensalada muy típica en cuya preparación los protagonistas son el perejil y las hojas de menta, es un plato frío.

El Hummus

También forma parte de esos deliciosos platos árabes y es uno de los más populares en Occidente. Se trata de elaborar un puré de garbanzos cocidos en zumo de limón y sésamo en pasta.

Baba gamush

Cuyos ingredientes bases son la berenjena, pasta de sésamo, limón y ajo, suele comerse con pan de pita.

Falafel

Deliciosas croquetas de garbanzos que se han hecho muy populares en Pakistán, Oriente Medio, la India y se ha extendido al mundo occidental gracias a la aceptación de la comida vegetariana y Oriental.

Doner o Shawarma

Plato de origen turco de consumo en el Medio Oriente, se trata de carne de cerdo, pollo o ternera cortado en finas láminas y acompañado de pan de pita y verduras.

Batata harra

otro bocado típico de la cocina turca y libanesa elaborada con ingredientes combinados como patatas, ajo, pimiento, chile, cilantro y aceite, lo que termina en una deliciosa y atractiva comida.

En el apartado de los postres integrantes de la gastronomía libanesa podemos hacer mención de algunos cuya característica más importante es su dulzor, debido a que en su elaboración destaca el uso de los siropes y su presentación artística, por lo cual y además de ser deliciosos son muy atractivos, entre ellos mencionaremos:

  • Baklava
  • Halva: pasta de sésamo dulce con frutas y nueces.
  • Kunafi: pasta dulce rellena con queso blanco nueces y sirope.

A diferencia de la gastronomía libanesa, la cocina marroquí también de gran riqueza y diversidad, no está influenciada por la gastronomía turca.

Es una gastronomía con personalidad, muy sencilla y popular cuyo rasgo principal es la combinación de lo dulce con lo salado, como es el caso de la bastela, combinación de Cuscus con tfaya.

Su influencia proviene de otras culturas externas, bereberes, cultura indígena de donde son originarios, además de moriscos, oriente medio, mediterráneo y africano.

Las investigaciones relacionadas con la cocina marroquí indican que su gastronomía se centra básicamente en cuatro platos. En primer lugar está el cuscús, cuya materia prima es la sémola de trigo; la bastela, el mechui de cordero y por último y no menos importante, el Djej mcharmel, cuya preparación es a base de carne de pollo, limones encurtidos y olivas, todos incluidos en las normas alimenticias de la cultura islámica.

Es común en la elaboración de alimentos marroquíes el consumo de verduras, siendo la berenjena (zaalouk) una de las favoritas.

Marruecos es uno de los grandes productores de frutas de la zona mediterránea

Limones, aceitunas, dátiles, frutas de las que se conocen alrededor de 30 variedades y que sirvieron de alimento en el pasado a las poblaciones nómadas, forman parte  entre otras muchas de la gastronomía tradicional marroquí.

En el apartado cárnico marruecos también tiene sus preferencias culinarias, destacándo la carne de cordero y las aves de corral como el pollo y la gallina, también se consumen palomas, caso contrario es la carne de vacuno que no goza de mucha popularidad.

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