¿Cómo desmontar un castillo hinchable?

Los castillos hinchables se caracterizan por ser una atracción infantil muy extendida alrededor del mundo, por lo que suele ser común encontrarlos no solo en  parques de atracciones, ferias y festivales, sino también en fiestas privadas.

Y si bien, al querer disfrutar de estas divertidas estructuras, su montaje no suele ser complicado, una vez que llega el momento de desmontarlo es bastante habitual que te preguntes cómo harás para conseguir que pueda ser tan compacto y pequeño como lo era antes de efectuar su montaje. Si necesitas ayuda, siempre recomendamos principalmente que esto lo lleve a cabo una empresa especializada en el alquiler castillos hinchables.

Esto suele ser una duda totalmente justificada debido a que para doblarlo, es necesario realizar un poco de esfuerzo físico.

En este sentido, cabe mencionar que si eres el dueño de un inflable, quizás te cueste un poco poder doblarlo de forma apropiada y termines abrumado la primera vez que intentes hacerlo. Sin embargo, para ayudarte a evitar que eso ocurra, a través de este artículo deseamos proporcionarte algunas recomendaciones que pueden ser de mucha utilidad para que sepas cómo desmontar un castillo hinchable de manera apropiada.

¿De qué manera desmontar los castillos hinchables?

Previo a comenzar a desmontar un inflable, resulta fundamental que empieces por cerciorarte que el mismo se encuentra totalmente seco; es esencial que no lo hagas cuando está un poco húmedo o casi seco, sino únicamente al poder garantizar que está realmente seco.

De la misma forma, tendrás que asegurarte de revisar cuidadosamente tanto las costuras del inflable como el suelo a su alrededor.

Sin embargo, en aquellos casos donde no tengas otra alternativa y debas desmontar el hinchable cuando se encuentra mojado, tendrás que asegurarte de montarlo nuevamente tan más pronto como sea posible para permitir que pueda secarse por completo.

De cualquier manera, a la hora de desmontar uno de estos castillos, tendrás que seguir los pasos señalados a continuación:

Lo primero que tendrás que hacer será apagar el soplador para después cerciorarte de desconectarlo de la manguera que posee el castillo hinchable.

Después deberás abrir cada una de las cremalleras y el resto de las aperturas que posee el inflable, asegurándote de mantenerlas abiertas durante algún tiempo usando las manos.

Esta suele ser el modo más adecuado de vaciar el aire en el interior del hinchable.

Ahora bien, aunque dentro del mercado se pueden encontrar deflactores o dispositivos que ayuden a aspirar el aire, pensados para facilitar este tipo de tareas, lo cierto es que al no ser demasiado eficientes lo más recomendable suele ser que utilices las manos y los pies.

Es por esto por lo que deberás caminar un poco encima del inflable para lograr sacar la mayor cantidad del aire posible, y así conseguir que quede plano.

Posteriormente, tendrás que comenzar a doblarlo de manera adecuada, de modo que el castillo pueda quedar totalmente compacto y resulte más sencillo transportarlo.

Para esto, lo más aconsejable suele ser que primero lo dobles sus dos extremos hacia la zona del centro; después sería apropiado que camines un poco sobre el hinchable a fin de sacarle todo el aire.

Después podrás doblarlo de nuevo por la mitad antes de caminar nuevamente sobre él.

Una vez que el castillo parezca una delgada manguera, es decir, al conseguir una anchura aproximada de 1mt, podrás comenzar a enrollarlo desde su parte delantera, o dicho de otro modo, empezando con el escalón frontal.

Al terminar de enrollarlo sólo tendrás que pasar una cinta alrededor del hinchable a fin de mantenerlo de esa manera, y que te resulte más sencillo envolverlo otra vez dentro de su saco de transporte o funda protectora. ¡Y eso es todo!

¿Qué clases de castillos hinchables existen?

Por lo general, los castillos hinchables suelen clasificarse con base en su uso y la clase de actividad que pueden soportar; por lo que es posible distinguir las siguientes clases de castillos hinchables de tipo recreativo:

1.       Tradicionales

Son los clásicos castillos inflables compuestos por una plataforma y varias paredes laterales, en los que los usuarios tienen la oportunidad de saltar en su interior, y podrían llegar a incluir toboganes, parques de bolas, obstáculos y/o rampas, entre otras cosas.

Existen modelos tanto para niños como para adultos, disponibles en diversas dimensiones.

2.       Deportivos

Abarcan los inflables que ofrecen algún tipo de actividad física específica, por ejemplo, las tirolinas hinchables, rocódromos e incluso los famosos Wipe-Out, que ofrecen un recorrido repleto de obstáculos en su interior.

También destacan las “Barredoras”, compuesta por una plataforma hinchable, paredes bajas en los laterales y un motor que posee 1-2 listones acolchados ubicado justo en el centro del castillo, los cuales giran alrededor de la plataforma, por lo que los usuarios tienen que pasar debajo ellos o saltarlos para evitar ser derribados.

3.       De competición

Consisten en inflables especialmente pensados para permitir competiciones entre 2 o más participantes.

Normalmente, se componen de un par de carriles con obstáculos (túneles, rampas, zonas de escalada, barreras, etc.), que los participantes deberán recorrer lo más rápido posible antes que su oponente.

Asimismo, se distinguen los castillos tipo “Gladiadores americanos”, que poseen un par de plataformas circulares encima de las cuales deben ubicarse los participantes, mientras usan una barra de espuma acolchada con el fin de derribar a su rival.

4.       Acuáticos

Consisten en hinchables específicamente diseñados para ser utilizados dentro del agua y se pueden encontrar en diversas clases, incluyendo toboganes con rampas que finalizan en el agua, circuitos flotantes, etc.

Suelen tener una gran demanda durante el verano, donde son empleados dentro de lagos y piscinas.

 

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